CANTAR, DEBERÍAMOS HACERLO MÁS
Cantar, como el resto de formas de hacer y disfrutar de la música, mejora la salud tanto física como psicológicamente, consiguiendo hacernos sentir mejor.
Al cantar liberamos diferentes hormonas que pueden hacer mejorar, en mayor o menor medida, diferentes enfermedades.
Se liberan endorfinas, que ayudan a superar la depresión.
Los niveles de cortisol descienden, lo cual hace que se controle la ansiedad (reduciéndose de forma muy rápida tras cantar 40 minutos).
La sensación de bienestar aumenta debido a la oxitocina que se segrega.
Y la dopamina, hormona encargada del mecanismo de recompensa, hace que nos sintamos mejor y, por lo tanto, que queramos seguir haciéndolo.
También hay estudios que demuestran que ayuda a frenar y mejorar la demencia. El motivo es que es una actividad mediada por varios procesos cognitivos que se ven ejercitados cuando se canta, volviéndose más "elásticos" y adaptables a las circunstancias incluso cuando las redes neuronales empiezan a estar dañadas.
La postura corporal también mejora al cantar, esto es debido a la postura recta que se adopta al hacerlo mientras que, cuando se está relajado, se tiende a estar más encorvados. Hacerlo de forma habitual puede conseguir corregirla y hacer que desaparezcan dolores y tensiones musculares.
El tórax se vuelve más fuerte y resistente con los ejercicios respiratorios que se hacen y mientras se canta. De esta forma, los abdominales están más tonificados.
Las vías respiratorias se “limpian” y no se acumulan tantas bacterias gracias a que, mientras se canta, el aire pasa a distintas presiones.
Tras leer todos los beneficios que se obtienen al cantar… ¿a qué esperas para apuntarte a clases de canto en Musicescool? Estaremos esperándote para ayudarte a hacerlo de la mejor manera.










